El Proyecto va dirigido a padres y madres, jóvenes y adolescentes, docentes y profesionales, poniendo especial énfasis en los ámbitos familiares y laborales.
1. La familia
Cuando hablamos de salud, el papel de la familia es clave en todo el proceso de información, formación y desarrollo de actuaciones, sobre todo durante la infancia y la adolescencia, ya que sus acciones y sus conductas repercuten de forma directa en el desarrollo físico, psíquico y social de sus hijos.
Por eso, es muy importante facilitar a las familias una serie de recursos que les ayuden a enfrentarse a la vida cotidiana y contribuyan a la mejora de la salud de todos sus componentes.
En el entorno familiar es esencial:
- Valorar la salud.
- Educar en valores:
- Potenciar la autoestima.
- Motivar el afán de logro.
- Promocionar la autonomía y el sentido de la
responsabilidad.
- Favorecer las relaciones interpersonales.
- Propiciar modelos de conducta positivos.
- Elogiar el esfuerzo.
2. Los profesionales
Las actividades de nuestra vida diaria se desarrollan alrededor de una serie de profesionales:
- De la educación.
- De la sanidad.
- De la hostelería.
Todos ellos son fundamentales en nuestra sociedad, convirtiéndose en los verdaderos agentes de salud que actúan directamente sobre el bienestar de la población.
Por eso, el Proyecto Vivir en Salud dirige muchas de sus acciones al ámbito profesional porque, en última instancia, son ellos los que tratan con el individuo y conocen sus problemas de manera directa.